Nadie va a despedir a Jason Garrett

No habrá Black Monday en Dallas sino un final de ciclo.

La NFL se ha vuelto un gigante que necesita continuamente alimentarse para seguir siendo más grande aún, ninguna de las otras grandes ligas profesionales le hace sombra en cuanto al impacto de una noticia. La NFL se ha especializado en ser siempre el foco de la noticia incluso cuando no le toca, ha pasado de ser la liga de otoño y parte del invierno, a una liga que solo descansa un poco en los meses de junio y julio, el resto del año ocupa siempre todas las portadas.

Pero además hay equipos que son especialmente propensos a ser portadas o acaparadoras de noticias, que los Cincinnati Bengals o Tennessee Titans cesen a sus entrenadores o personal del Front Office es noticia de portada, pero en el faldón lateral, pero que los New England Patriots o los Green Bay Packers no renueven a tal jugador o fichen a cual es portada a cuatro columnas. Y luego por encima de todos ellos están los Dallas Cowboys, equipo que no es que ocupe la portada a cuatro columnas, es la portada por excelencia, yo no sé si los Dallas Cowboys podrían vivir sin la NFL, de lo estoy absolutamente seguro es que la NFL sin los Dallas Cowboys no sobreviviría.

Por eso todo lo relacionado con los Dallas Cowboys se multiplica no por dos, sino por mil, y a lo mejor me quedo corto. Si preguntas a un aficionado medio de la NFL que te enumere de carrera una docena de jugadores de cualquier franquicia NFL seguramente te quedes corto, si le pides que haga lo mismo de los Dallas Cowboys también te quedas corto, conocerá a más de una docena. Absolutamente todo el mundo sabe quien es el QB de los Dallas Cowboys presente y pasados, pero es muy probable que ni los propios aficionados de los New England Patriots sepan decir quién precedió a Tom Brady, ni te cuento más atrás, seguramente no sabrán ni de la propia existencia del equipo.

Si a todo el impacto anterior unes que el dueño, presidente y General Manager convergen todos en la misma figura, Jerry Jones, y que de allí para abajo todos los cargos relevantes de la franquicia los ocupan sus vástagos, nunca un propietario ha tenido tanto impacto en la centenaria historia de la NFL. Para rematar la faena Jerry Jones es el propietario del estadio mas fastuoso del mundo, su AT&T Stadium es mucho más que un sitio donde juega al football su equipo, es la construcción deportiva más espectacular del mundo.

Volviendo al terreno deportivo el puesto más difícil de ocupar de este imperio deportivo, mediático, financiero, social, etc…. es el puesto de Head Coach, entrenador jefe. Antes de la llegada de Jerry Jones los Cowboys sólo habían conocido a un Head Coach, Tom Landry. Cuando Jerry Jones compró la franquicia en 1989 su primera decisión fue despedir a Tom Landry, una acción que le valió más portadas que la compra del equipo, en claro declive entonces.

El despido más sonado de la historia de la NFL tras el de Tom Landry fue el de Jimmy Johnson, el hombre que sustituyó a la leyenda. Jimmy Johnson, el que fuera amigo personal de Jerry Jones, cogió una franquicia hecha jirones y con apenas media docena de jugadores de calidad, y la puso a volar ganando dos Súper Bowls seguidas y devolviéndoles la grandeza. El desmedido ego de Jerry Jones y de Jimmy Johnson hizo imposible la convivencia, lo que acabó provocando la salida de Jimmy Johnson siendo reemplazado por un amigo común de ambos, Barry Switzer, que ganaría otro anillo con el fantástico equipo que Jimmy Johnson le dejó en herencia. Por los Dallas Cowboys desde entonces han pasado otros Head Coach, desde auténticos iconos de la NFL como Bill Parcells o en un escalón mucho más abajo, Wade Phillips, hasta los cuasi olvidados como Dave Campo o Chan Gailey.

Y por fin llegamos a Jason Garrett, el que fuera asistente de Wade Philips recibió muchísimo interés de otros equipos, incluso tuvo ofertas en firme. Jerry Jones se movió rápido en esta ocasión, quería evitar otro caso como el de Sean Payton, y le prometió a Jason Garrett el puesto de Head Coach cuando expirara el contrato de Wade Phillips, cargo al que accede definitivamente en 2010. En ese tiempo Jason Garrett ha ganado en tres ocasiones la NFC East y ha entrado en playoffs otras tantas veces, pero no ha sido capaz de pasar de la ronda de Divisionales, el muro contra el que han chocado todos los Head Coach desde la salida de Barry Switzer.

En el año 2016 Jason Garrett se ganó el título de Head Coach del año, básicamente porque tuvo la inmensa fortuna de hacer la transición de Tony Romo a Dak Prescott con la ayuda de una OL dominante y la aparición estelar de Zeke Elliott. Tras una temporada regular fantástica, record de 13-3, cayó en los Divisionales ante los Green Bay Packers al más puro estilo Garrett, por no saber gestionar el partido, algo que es un símbolo de identidad del Head Coach, que sí ha sobrevivido tanto tiempo lo ha sido gracias al enorme talento que hay en el equipo.

Durante la hecatombe ante los Chicago Bears leí la mejor definición que he leído de los Dallas Cowboys, es un equipo que debería tener un récord de 9-3 que está entrenado por un Head Coach de 3-9 y por eso precisamente estaba con un récord de 6-6, aunque ahora esté 6-7, lo que aún le permite liderar la devaluada NFC East.

Pero volvemos por donde empezamos, los Dallas Cowboys son el mayor generador de noticias de la NFL, por eso toda la prensa, Internet, redes sociales y aficionados están todos deseosos de que ocurra una cosa, que Jerry Jones despida de manera fulminante a Jason Garrett. El efecto del despido de Ron Rivera ha durado poco más de 24 horas y la NFL necesita más, necesita comer, necesita seguir alimentando a la bestia ¿Y que mejor plato principal puede haber que despedir al Head Coach de los Dallas Cowboys?

Yo estoy convencido que Jerry Jones no les va a dar ese placer, es que no le ha hecho ni tan siquiera hecho falta. Con solo mostrar su enfado o disgusto con Jason Garrett los Dallas Cowboys son el centro del huracán ¿Para qué vas a despedir a un Head Coach cuyo contrato expira cuando acabe la temporada? Jerry Jones maneja como nadie los tiempos, pase lo que pase de aquí a final de temporada sabe que su equipo va a ser portada sin ninguna necesidad de quedar como el hombre que despidió a otro Head Coach. En su currículum ya figuran dos despidos ran sonados como los Tom Landry y Jimmy Johnson ¿Qué necesidad tiene de añadir un tercero cuando dentro de un mes y medio Jason Garrett tan solo tiene que retirar las cosas de su taquilla?

Jerry Jones no va a despedir a Jason Garrett, aunque pierda todos los partidos que le quedan de aquí a final de temporada y acaben entrando los Washington Redskins en los playoffs. No tiene ni urgencia ni necesidad de despedirlo, no necesita estar ya posicionado en la búsqueda de un Head Coach como pueda ocurrir en otros equipos, los Dallas Cowboys no necesitan especulaciones ni dimes ni diretes. Cualquiera que tenga deseos de ser Head Coach en la NFL sabe una cosa, nadie presenta su candidatura a Head Coach de los Dallas Cowboys, sino que son los Dallas Cowboys quienes te llaman a tu puerta.

Loading more posts…